Wednesday, February 13, 2008

La nostalgia en una taza de chocolate mexicano


(Para ver la RECETA--El Chocolate Mexicano--Por faver desplace hacia bajo.)

La nostalgia, a veces te puede engañar. Algunas memorias son tan vívidas que sientes las mismísimas emociones que sentiste como cuando pasaron por la primera vez. Otras son nebulosamente indistintas, tan evanescentes como la niebla costal en el mediodía. ¿De de veras ocurrieron, o era sólo tu imaginación? La expresión irónica de una persona que conoces por primera vez, las notas musicales que flotan en el aire cuando pasas por delante de la puerta de una tienda, la fragancia de un perfume—todos pueden transportarte a recuerdos de gente o acontecimientos de tu pasado. El simplemente oler el chocolate mexicano me lleva a mi niñez, a una noche fría en el mes de febrero.


Mis hermanas y yo estamos sentadas en la mesa de la cocina bebiendo un chocolate en tazas de lata esmaltadas un color azul subido. La mesa está cubierta con un mantel blanco de algodón, que bordó mi mamá antes que conociera a mi papá, con rosas rojas en punto de cruz. Ella entra y nos sirve trozos de bolillo tostado con mantequilla, calientitos del horno, para comer con el chocolate. El fragante aroma del chocolate agridulce combinado con el olor a almendras y canela, se va por toda la casa. Desde la cocina bien alumbrada miro a mis padres, todavía jóvenes y guapitos, bailando bien despacito en la oscuridad de la sala a Serenata sin luna, una canción intensamente romántica, pero dulcemente melancólica de José Alfredo Jiménez. Después oímos una cumbia, y olvidando por completo el chocolate, saltamos de nuestros asientos, y nos ponemos a bailar, o más bien, a brincar de esa alegría exuberante que uno ve en los chiquitos, pero rara vez en los adultos. Cómo les pisamos los pies, cómos los molestamos, pero no importa. ¿Qué es la felicidad de un niño sino el saber que sus padres toman placer en la compañía del uno en el otro? No creo que este lindo recuerdo de mi niñez sería igual si estuviéramos bebiendo té con galletas al estilo inglés, ¿no crees?


He leído que los mexicanos consumen más de 5 libras (2.26 kilos) de chocolate al año, más que cualquier otra gente. Es cierto, los europeos fueron los primeros en agregar el azúcar y la leche al chocolate, pero nosotros los mexicanos le dimos el corazón, y si a ti te encanta el chocolate, entonces quizá tú también tienes un corazón mexicano.

A todos los mexicanos que están leyendo esta entrada, no a voy a asumir que ustedes no saben cómo preparar el chocolate mexicano (pero no si eres un hombre mexicano), pero a mí me encanta cómo esta receta combina el chocolate con tres otros sabores, la canela, la vainilla, y el chile. Casi todos son solamente algunas delicias sublimes que México ha otorgado al mundo. No probarás el chile en el chocolate, pero tus invitados notarán la diferencia. No les digas nada al principio. Sólo espera que te digan qué rico está el chocolate, y qué le pusiste, y cuando se hayan tomado la última gota, ahora sí les puedes decir. Buen provecho, y que este chocolate mexicano te ayude a crear recuerdos que nunca olvidarás.




Chocolate mexicano con chile


1 cuarto de galón de leche

2 tabletas redondas, o más dependiendo de tu gusto, de chocolate mexicano (Ibarra, Abuelita, etc.)

1 cucharada de vainilla


2 pizcas de canela


1 pizca de sal

1 pizca ó 2 de polvo de chile colorado (ponle mas, no tengas miedo)


Corta el chocolate en pedacitos, o ráyalo como lo hacía mi mamá. En una olla, pon a hervir la leche y el chocolate. Cuando el chocolate se haya derretido y esté completamente revuelto con la leche, échale la sal, la canela y el polvo de chile.


Cocínalo a fuego lento por unos 10 minutos más, y entonces bátelo con un molinillo, rodando rápidamente la agarradera entre las palmas de las manos hasta que el chocolate esté espumoso. O, bátelo con un batidor de alambre manual, o con una batidora eléctrica manual.


Sirve inmediatamente con bolillos tostados del horno con mantequilla.

1 comment:

OLGUIS said...

la comida mexicana es fantastica toda la vida me ha gustado mucho siento que es muy completa y ademas la elaboran con mucho amor.
El chocolate mexicano la abuelita siempre lo compro pues me encanta y en dias bien frios lo tomo.
Saludos y excelente tu blog.
olguis